Si alguien se pregunta sobre la relación guinista-director, no se me ocurre otro ejemplo que Azcona-Berlanga. Entrañable película, sátira a la pena de muerte. Pepe Isbert, verdugo en la España franquista, se jubila, y su futuro yerno (Nino Manfredi) ante la precariedad del mundo laboral y las exigencias económicas de su novia decide tomar el relevo. Eso sí, con miedos y dudas. Película imprescindible en la mejor época del cine español.
Todavía sigo preguntándome cómo Franco no la censuró!
viernes, 18 de diciembre de 2009
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