martes, 14 de septiembre de 2010

Amanece que no es poco (1988)

Un pueblo peculiar, donde el sentido común funciona a la perfección. Las elecciones son de mayoría simple, el alcalde un héroe, los de color minoría étnica, el borracho se desdobla, las mujeres siembran a sus maridos, para ser intelectual hay que dedicarse y la guardia civil un cuerpo que defiende a rajatabla los derechos del pueblo, pero eso sí: queda totalmente prohibido plagiar a Willian Faulkner.

José Luis Cuerda (el director) nunca llegó a pensar que esta obra se convertiría en la obra maestra del cine surrealista español.



Pero a quién se le ocurre plagiar a Faulkner!

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